Proyecto cocinas solares para África
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Los procesos de deforestación / desertización causados por la obtención de leña y la presión ganadera, sumados a ciclos de sequía y al cambio climático, es un grave problema en algunas zonas del planeta, especialmente en las regiones subsaharianas de países como Sudán, Níger, Burkina Faso, Senegal, etc.
La escasez de leña (lo que los expertos llaman ya como “crisis de la leña”) llega a tal situación que en muchos momentos es más caro lo que se quema bajo el puchero que el alimento que se calienta en el mismo.
Este problema puede verse reducido, en parte, mediante la extensión de las energías renovables y, en especial, la energía solar. Aunque el gas (propano) está también presente y se baraja como alternativa, el carácter gratuito de la energía solar confiere ventajas claras a zonas de gran insolación y bajos recursos económicos.
La energía solar se presenta, por tanto, como una posibilidad de paliar el conflicto entre población y recursos naturales.
Las cocinas solares. Una alternativa barata
Se ha avanzado mucho en la mejora de las cocinas solares. Los requisitos para su distribución a lo largo y ancho del mundo están preparados. El reto que debemos afrontar es que se necesitan 200 millones de cocinas para solventar el problema de la crisis de la leña.
Los actuales modelos de cocinas solares reúnen unas características que las hacen fácilmente utilizables en regiones de bajo nivel de desarrollo:
Bajo costo
Poco peso y fácilmente transportables
Fácil montaje
Escaso mantenimiento
De manera especial, las cocinas “parabólicas” han sido desarrolladas por el Grupo de Ayuda al Desarrollo de la Escuela de Formación Profesional de Altötting, Alemania. Tras diversos ensayos y tests en Europa y Sudáfrica, las mejoras y el desarrollo de estas cocinas han logrado un modelo que está siendo ya utilizado en países en desarrollo como vía alternativa al consumo de combustibles fósiles.
El uso de kits con componentes prefabricados facilita la producción local de cocinas solares. Esto crea nuevas ventajas para la propagación de la cocción solar. Lleva tan sólo unas pocas horas montar una cocina solar parabólica de alta calidad con las piezas del kit. Estos kits son manejables y pueden ser transportados a cualquier parte del planeta; se fabrican a gran escala y por ello pueden ofrecerse a precios razonables. El trabajo manual que exige su montaje se da localmente:
-directamente por el comprador o el usuario final con la ayuda del manual de montaje
-en pequeños talleres y creando puestos de trabajo
-en las escuelas con clases prácticas tuteladas por profesores
-en los campos de refugiados por parte de los mismos refugiados.
Como usar la cocina solar parabólica
La cocina solar parabólica necesita insolación y un espacio despejado protegido del viento. El reflector parabólico concentra los rayos del sol a la olla y la calienta. Las cocinas parabólicas pueden conseguir las mismas temperaturas que las cocinas convencionales (cerca de 200 ºC = 392 ºF), por lo tanto, además de cocinar permiten hornear y freír. La olla es fácilmente accesible. El cocinero puede continuar preparando sus recetas habituales.
Es posible cocinar desde la mañana hasta la tarde, porque el reflector es orientable respecto al sol. Se pueden aprovecharse cortos períodos de insolación. La cocina solar parabólica es idónea para familias y – en modo modular - para pequeñas instituciones.
Debido a la profunda curvatura del reflector, el foco calórico está en una posición segura dentro de la parábola de la cocina.
Más de 15.000 de estas cocinas parabólicas están repartidas en más de 80 países de todo el mundo. Se han iniciado programas escolares para aprender a ensamblar y usar las cocinas parabólicas.
Ejemplos para cocinas parabólicas de foco profundo
(seguimiento solar cada 20 minutos)
Diámetro del reflector:
Ø140cm
Superficie del reflector (abertura):
1,54 m²
Medida de la olla recomendada:
12 litros
Máximo de agua
hervida … litros/día:
48
Tiempo mínimo/litro de agua hirviendo:
8 minutos
Escrito por:
Miguel Ángel Soto y Merche Mas