Bienvenido(a) invitado [ Créate una cuenta | Entrar ] | 08 Ene, 2009 - 11:43 PM | Español   english |
  

Cómo ahorrar energía en el hogar y el transporte

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Para empezar, recuerda que la energía más barata, ambiental y económicamente, es la que no se usa. En consecuencia, ten siempre presente que el ahorro empieza por el consumo cero. En la vivienda, un aspecto decisivo es la orientación cardinal: en el hemisferio norte, la parte principal de la casa debe mirar hacia el sur; en el hemisferio sur, hacia el norte. El balance global en ahorro energético con una buena orientación de la vivienda es muy alto: exige a los promotores reducciones significativas del precio de ésta si el arquitecto y el urbanista no tomaron en cuenta este aspecto fundamental, porque tu factura energética será mucho más abultada que la de una casa bien orientada.
En el hogar
Electrodomésticos:
Los electrodomésticos suponen aproximadamente una sexta parte del consumo de energía en el hogar y la mitad del consumo eléctrico. Puedes calcular el gasto de tus electrodomésticos a través del siguiente enlace con la eléctrica Iberdrola
La etiqueta energética:
Los electrodomésticos se clasifican en Europa según el ahorro y la eficiencia energética. Es la etiqueta energética, que debe estar bien visible en el aparato. Van desde la clase A a la G; los primeros son más eficientes que los últimos. Los de clase A proporcionan un ahorro importante a lo largo de su vida útil (más de 600 euros). Según la normativa comunitaria, las neveras, los congeladores, las lavadoras y los lavavajillas deben mostrar en lugar visible esta etiqueta.

La etiqueta contiene además otras informaciones adicionales. Para las neveras y los congeladores el consumo medio en Kwh/año, el grado de ruido emitido, el volumen disponible para los alimentos frescos y para los congelados; para las lavadoras y los lavavajillas, el consumo de Kwh por cada ciclo de lavado, la eficacia del lavado y del centrifugado, el consumo de agua y la capacidad de carga.
Modelo de etiqueta energética
Modelo de etiqueta energética.
El 'stand by':
En esta situación, los electrodomésticos continúan consumiento electricidad: asegúrate de desconectarlos completamente.
Frigoríficos:
Adecua tu compra a la capacidad que vas a necesitar; usa modelos del tipo 'no-frost', o sin escarcha, que evita la formación de hielo y escarcha y una buena refrigeración; y elige refrigeradores con tecnología 'greenfreeze' que no usan gases perjudiciales para la atmósfera (para comprobarlo: busca en la parte trasera del frigorífico el compresor [depósito negro] y comprueba que lleva el código R-600, y no R-12, R-134a o cualquier otro código).

Además, regula el termostato a temperaturas intermedias para evitar derroches eléctricos. La temperatura ideal está comprendida entre 0 y +4° C: normalmente esto se obtiene con una posición del termostato intermedia entre el mínimo y el medio. Posiciones más frías aumentan los consumos del 10 al 15 %.
Cocinas, hornos y microondas:
Las cocinas eléctricas son menos eficientes que las de gas, aunque las vitrocerámicas, o de inducción, son más rápidas y eficientes que el resto de cocinas eléctricas.
Lavadoras:
Adecua el tamaño a tus necesidades; procura que tu modelo te ofrezca programas de lavado cortos; las de carga frontal gastan menos agua y energía que las de carga superior; si llevan sondas de agua para medir la suciedad de ésta, ahorrarás agua y electricidad.
Imagen de lavadora-secadora
<address>Lavadora-secadora.</address>
Lavavajillas:
Este electrodoméstico es de los que más consume, sobre todo por el proceso de calentamiento del agua; usa los de tecnología bitérmica, esto es, con dos tomas independientes para agua fría y caliente.
Secadoras:
Es el aparato que más consume. Los hay eléctricos y a gas; éstos últimos pueden suponer un ahorro del 60% con respecto a los primeros.
Tostadoras:
Las de tipo cerrado gastan hasta un 50% menos que las abiertas.
Televisor:
Anda con ojo a la hora de elegir el tamaño de la pantalla, porque es el elemento que más consume. Aunque quizás, lo más sensato, sea no encenderlo: pese a la creciente oferta de canales, la televisión da más de lo mismo: un bombardeo ininterrumpido de incitación al consumo.
Ordenador:
Monitores de gran tamaño consumen más que los pequeños; asegúrate que tengan el sistema 'Energy star' de ahorro de energía para cuando no lo estés usando.
Aire acondicionado:
Usa un aparato adecuado al espacio donde lo vas a utilizar; y es importante que disponga de termostato: un grado de más de frío puede suponer un 8% más de consumo.
Calefacción:
Es importante aislar bien la vivienda: doble cristal y aislante en las paredes. Los mejores sistemas son, y por este orden: solar térmico, biogás, biomasa, gas butano, propano y gas natural.

Iluminación:

La iluminación es la primera y la más común de las aplicaciones eléctricas de la casa. Una familia típica de cuatro personas, en iluminación consume de media unos 65 ­–70 Kwh cada dos meses; utilizar de la mejor manera la energía eléctrica para la iluminación disminuye el coste de la factura y mejora el confort visual.

La eficiencia luminosa de la bombilla se expresa en Lumen/Watt (lm/W). Por ejemplo, una bombilla normal de incandescencia de 150 watios emite aproximadamente 2.000 lúmenes, esto es, 13 lúmenes por cada watios absorbido, mientras que una bombilla fluorescente de bajo consumo alcanza los 80 lm/w. Utiliza bombillas de bajo consumo.

Las bombillas comunes de incandescencia son las más utilizadas: tienen una eficiencia luminosa modesta, aproximadamente 10–13 lm/w. Las halógenas muestran una eficiencia luminosa bastante baja (13–22 lm/w) y su vida es de aproximadamente 2.000 horas (el doble de las bombillas normales), mientras que su coste es mucho más alto. Las fluorescentes compactas están clasificadas como de bajo consumo porque tienen una gran eficiencia luminosa (55–65 lm/W) a niveles similares de consumo, y por lo tanto consumen aproximadamente un quinto menos que las bombillas tradicionales. Su duración media es de aproximadamente 8.000 horas y su coste en cambio es entre 10 y 15 veces superior al de las tradicionales. Y las bombillas comunes de neón, que también están clasificadas entre las de bajo consumo (55 – 65 lm/W); en el mercado se encuentran de diferentes tamaños y potencia, de forma circular y recta. Tienen una duración de aproximadamente 10.000 horas y, a igualdad de luz propagada, consumen un quinto respecto a las comunes bombillas de incandescencia.

Las compactas fluorescentes consumen sólo el 20% que las tradicionales y duran hasta ocho veces más. Los tubos fluorescentes también consumen poco, pero elige los que tengan redactancia electrónica y no magnética, éstos parpadean cuando los enciendes y consumen más.

Pero la revolución lumínica llegará de la tecnología LED, un sistema que recorre el camino inverso del efecto fotovoltaico cuando genera electricidad. Su eficiencia actual oscila entre los 60-70 lumen por watio, aunque promete mucho más. El LED (Light Emitting Diode, esto es, Diodo emisor de luz) usa materiales semiconductores, al igual que las células fotovoltaicas, para generar luz. A su alta eficiencia, el LED añade robustez, alta longevidad y manejabilidad.

Imagen de diagrama de sistema LED
<address>Dibujo esquemático de un diodo LED.</address>

En el transporte:

Allí donde puedas utiliza la bicicleta, te lo agradecerá tu cuerpo, el bolsillo y el resto de ciudadanos: exige en tu municipio la habilitación de carriles-bici; antepón el transporte público al privado, mejor el tren y el tranvía que los autobuses, súbete al avión como un mal necesario (éstos son tremendamente contaminantes); para trayectos sin servicios públicos adecuados, tira del vehículo privado pero con una conducción eficiente que redundará en una reducción del 15% de emisiones de CO2 y en el mantenimiento del automóvil.
Bicicletas en Amsterdam
<address>Bicicletas en Amsterdam.</address>


Acción:

::Consume hasta morir
::Ponte a prueba en la BBC





Colaboradores:
Radiaciones, 2009