Bienvenido(a) invitado [ Créate una cuenta | Entrar ] | 08 Ene, 2009 - 11:33 PM | Español   english |
  

Primeras memorias de un empresario fotovoltaico



EL SISTEMA FOTOVOLTAICO DE LA RONDA DE SEGOVIA

Aspectos técnicos

Se trata de un generador de kilovatios que vierte electricidad a la red a través de un inversor de 2,5 KW. De los equipos llega con saber que están totalmente fabricados en España y que cumplen a la perfección (los he medido) con las especificaciones que anuncian en sus catálogos.



La precaución de haber incluido, unos años antes de la instalación fotovoltaica, una estructura de soporte y un conducto para cables en la reparación de mi terraza permitió que el sistema entrase en funcionamiento al día siguiente de que los equipos llegaran a mi casa, Y desde entonces funcionan con normalidad, sin más anomalías dignas de mención que las dos veces que saltaron los dos disyuntores que incluye la línea de salida, uno justo a la salida del inversor y el otro a la entrada del contador. Desconozco la causa que provocó la actuación de estas protecciones, pero el sistema volvió a funcionar con normalidad al rearmarlas manualmente.



Una de las veces coincidió con el inicio de las vacaciones, así que no me enteré hasta la vuelta, un mes después, con la consiguiente pérdida de producción.



Felizmente, los técnicos de la compañía eléctrica encargados de revisar la instalación, como paso previo para autorizar su conexión a la red, hicieron una interpretación razonable de las prescripciones del Real Decreto 1636/2000 respecto a la toma de tierra y el diferencial en DC. El sistema fotovoltaico cuenta con su propia línea de tierra, pero ésta se une con la general del edificio en el 'punto de puesta a tierra' que existe en el cuarto de contadores. Una interpretación más estricta del RD 1636/2000 hubiera obligado, como les ha ocurrido a otros, a instalar una nueva pica de tierra que, además de ser de difícil instalación -habría que perforar el suelo del patio comunitario, a una distancia mínima de 15 metros respecto de la pica ya existente- probablemente entraría en contradicción con alguna norma del RBT (MI BT 021, punto 2.6) que obliga a que todas las masas de un mismo edificio estén unidas mediante una conexión equipotencia. Respecto al diferencial en DC, en mi sistema simplemente no existe. La seguridad de mi instalación frente al contacto indirecto reside en utilizar una configuración flotante en el circuito DC (es decir, ambos polos aislados de tierra, de forma que en caso de un primer fallo de aislamiento no exista camino de retorno para la corriente de fugas, lo que hace que la instalación sea intrínsecamente segura frente al primer fallo) y en incorporar un vigilante de aislamiento en el inversor, que avisa si la resistencia de aislamiento desciende por debajo de 10 kilo ohmios, lo que proporcionaría un camino a la corriente de fugas suficiente como para permitir el paso de hasta 50 mA, que resultarían no muy graves pero ya molestos para el cuerpo humano.


Figura 1

La figura 1 muestra una vista de mi terraza, tal y como se ve desde otra terraza vecina; y la figura 2 presenta una vista de la parte posterior del generador, precisamente lo que se ve cuando se está en la terraza. El aspecto estético es realmente mucho mejor de lo que dicen las fotos (mis habilidades con las máquinas fotográficas nunca fueron muy allá) o al menos eso es la opinión unánime de los que la han visitado.


Figura 2

Particularmente interesante es el hecho de que mi vivienda, terraza incluida, esté integrada en un bloque de pisos. El hecho de que el cuarto de contadores se encuentre, como es normal, en el bajo del edificio obliga a tender un cable específico, conductor de protección incluido, desde la salida del inversor, que en mi caso está en un quinto piso, hasta el cuarto de contadores, donde se realiza la conexión con la red eléctrica. Esto, que a primera vista puede parecer una tontería, puede convertirse de hecho en un obstáculo muy difícil de franquear para quien esté interesado en instalar un sistema fotovoltaico en su piso porque, al pasar por dependencias comunes del edificio, el tendido de tal cable requiere de la autorización de la comunidad de vecinos, en la que suele manifestarse la ley de que el porcentaje de estúpidos es una constante universal. Estúpidos son los que causan daño a otras personas sin obtener provecho para ellos mismos, y en este caso adoptan la forma de los que, sin beneficiarse por ello, se oponen al paso del cable mitad por pura envidia y mitad por incordiar.



En mi caso pude soslayar la situación porque debido a una casualidad, excesivamente anecdótica como para que merezca ser contada aquí, desde mi casa bajaban dos cables al cuarto de contadores, y los dos eran míos. Así que, cuando, en una reunión de mi comunidad de vecinos, el estúpido de turno tomó la palabra para protestar por lo que estaba ocurriendo en mi terraza, pude, primero, escuchar su perorata hasta el final con la mayor tranquilidad y, después, mandarlo a freír puñetas con no poco regocijo. Desde pequeñito, mis padres se esforzaron en enseñarme que hay que procurar ser comprensivo y tolerante con todas las personas, y yo intento continuamente apegarme a tan sabio consejo. Pero, en honor a la verdad, he de reconocer que cuando vi la cara de desazón que puso el estúpido al caer en la cuenta de que su capacidad de incordiar había sido totalmente anulada por 'mi' segundo cable, sentí por dentro un regustillo de alegría y satisfacción. ¡Lo siento, papá y mamá! En el futuro intentaré mejorar mis sentimientos y entender mejor a los estúpidos.



Además, la estructura de soporte (que también podría verse afectada por permisos de otros) ya estaba legalizada desde que había reparado la terraza en 1994. Así pues, pude abordar la instalación del sistema fotovoltaico en mi piso con la increíble suerte de no necesitar pedir permiso alguno.



Añadido:  Martes, 04 Abril, 2006
Escrito por:  Eduardo Lorenzo
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Colaboradores:
Radiaciones, 2009