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La Comisión Nacional de la Energía (CNE) española informa a Industria sobre conexiones a la red de huertos solares que pretendían beneficiarse de las altas primas del Decreto que caducó a finales de septiembre. Tras el recorte de las primas en instalaciones fotovoltaicas que trajo el nuevo Decreto fotovoltaico de septiembre de 2008, que sustituía al anterior en vigor, han aflorado una retahíla de irregularidades de diversa índole en plantas que pretendían beneficiarse de unas tarifas un 35% más altas que las actuales. Así lo pone de manifiesto un informe del CNE para el Ministerio de Industria.
Inspectores de la CNE seleccionaron 30 instalaciones del tipo de huertos solares que habían comunicado a Industria su puesta en funcionamiento entorno a la fecha en que caducaba el anterior Decreto regulador, el 29 de septiembre de 2008. El muestreo incluía plantas con potencia superior a los 10 kilowatios esparcidas por todo el territorio estatal, cuidando de que al menor hubiera una por Comunidad Autónoma.
El resultado de la inspección es cuanto menos preocupante: de las 294 instalaciones insertas en los 30 huertos solares supervisados, sólo 13 de ellos cumplen escrupulosamente la normativa. Nueve huertos solares, pese a cumplir todos los requisitos técnicos, se conectaron a la red después del 29 de septiembre, aun cuando habían comunicado en fecha anterior con la intención de beneficiarse de las anteriores primas. Los otros ocho huertos solares inspeccionados presentaban deficiencias técnicas de diversa índole.
El huerto solar es una figura administrativa generada al calor de las altas primas vigentes hasta el mes de septiembre pasado para instalaciones fotovoltaicas conectadas a la red eléctrica en España. Las diferencias de las tarifas por tramos de potencia, favoreciendo las instalaciones menores, abrió el camino a la parcelación de grandes instalaciones en otras más pequeñas que se vendían a inversores con el cartel de alta rentabilidad.
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