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Escrito por: Redaccion el 11 Feb, 2007 - 05:26 PM
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El Instituto Tecnológico de Energías Renovables canario (ITER) promueve la instalación en el sur de la isla española en régimen de huerta solar. El proyecto, llamado Solten y promovido, no sin polémica, por el Cabildo de Tenerife a través de su instituto de investigación, lleva desde diciembre de 2005 en ejecución con cinco megawatios ya instalados.
Según recoge la agencia EFE, cada uno de los 150 paneles de 100 kilowatios del parque de Granadilla, el municipio que también acoge las instalaciones del ITER, ya están vendidos. Los propietarios las han adquirido a un precio de 5,3 euros por kilowatio instalado, o sea, por 53.000 euros.
Al tratarse de instalaciones individuales que no sobrepasan los 100 kilowatios, recibirán la máxima remuneración prevista por la normativa en vigor.
El ITER llevará la gestión de la instalación (trámites administrativos, facturación, mantenimiento, alquiler de terrenos, custodia...) por un porcentaje del 15% de la generación de la planta. Tomando como base las condiciones meteorológicas de la zona, con un número de horas de sol equivalentes de 1.500 horas anuales, y un incremento del 2% en las tarifas establecidas en el actual Real Decreto, la rentabilidad anual de cada planta es de entre el 8% y el 10%, según informa el instituto.
El éxito del proyecto entre los inversores, ha llevado al Cabildo tinerfeño y al ITER a plantearse una ampliación de esta instalación en unos terrenos del Complejo de Tratamiento de Residuos de Arico. Se trataría de instalar otros 25 megawatios igualmente distribuidos en parcelas de 100 kilowatios.
Los datos técnicos
Con 1.500 horas anuales de Sol, el parque de la Granadilla orienta los paneles hacia el sur con una inclinación de 10º. Los módulos utilizados son Kyocera (multicristalinos) y Solarworld (monocristalinos) con potencias entre los 167 y 175 watios.
Cada instalación individual se compone de un número de módulos que va desde los 612 a los 648, ocupando cada una unos 800 metros aproximadamente.
Los inversores, de 100 kilowatios de potencia cada uno y alta eficiencia, son de la marca Teide, desarrollados por el propio ITER.
Las estructuras de soporte de los módulos también están diseñadas por el ITER y son fijas. El material empleado es el aluminio, además de vigas y correas, y cimentación de hormigón y perfil de acero galvanizado. La tornillería es de acero inoxidable.
Los pesos de estas estructuras oscilan entre las 2,5 toneladas de una instalación Kyocera y las 2,3 toneladas de una Solarworld.
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