La compañía alemana es la segunda productora mundial de células solares mono y policristalinas.
Q-Cells va a invertir siete millones de euros en Flexcell, una empresa suiza especializada en la manufactura de células solares de película delgada flexibles. El fabricante alemán, el segundo mayor productor mundial de obleas mono y policristalinas de silicio con 280 megawatios anuales, obtendrá un añadido de dos megas al año que destinará a la creciente demanda de soluciones para la integración de la fotovoltaica en edificios.
El contrato entre ambas empresas recoge la opción de que Q-Cells pueda aumentar su participación en la empresa suiza en un 51%.
Flexcell, fundada en el año 2000, ha desarrollado un proceso de plasma inventado en el Instituto de Micro Tecnología de la Universidad de Neuchatel, que permite la deposición de silicio amorfo en rollos de películas de plástico flexible. Entre sus ventajas, la empresa destaca su independencia del silicio mono y policristalino, el principal material semiconductor fotovoltaico cuya carencia está haciendo mover ficha a la industria y los laboratorios de investigación.
Además, subraya el bajo coste de su producción en serie y su facilidad para integrarlo en la construcción.
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