La Administración central española da por concluida la línea de incentivos ICO-IDAE, iniciada en el año 2000.
El 58,9% de los proyectos presentados a la línea ICO-IDAE en 2005 fueron fotovoltaicos. Este subsector ha contado con un fondo adicional del Instituto de Crédito Oficial (ICO), dependiente del Ministerio de Economía, de 500 millones de euros en préstamos para atender la alta demanda.
El conjunto de las ayudas estatales para las 22 tipologías de proyectos de renovables ascendió a 60 millones del Instituto para el Ahorro y la Diversificación de la Energía (IDAE), entidad adscrita al Ministerio de Industria, en concepto de ayudas directas a la inversión, y 800 millones en préstamos del ICO.
Las inversiones movilizadas alcanzaron los 1.274,7 millones, de los que el 40,2% corresponden al apartado de energía solar, que incluye la fotovoltaica, la térmica y termoeléctrica.
Ha sido el último año de una convocatoria, inaugurada en el año 2000, que ha combinado ayudas directas a la inversión y préstamos. Desde este año, la financiación se canaliza a través de las comunidades autónomas en virtud de la aprobación el pasado año de sendos planes de ahorro y eficiencia energética y el nuevo Plan de Energías Renovables 2005-2010.
Priorizando la eficiencia y el ahorro, las ayudas directas a las renovables han caído en picado. Las comunidades autónomas sólo dan dinero a instalaciones que usen biomasa, energía solar térmica de baja temperatura y fotovoltaica aislada. Los préstamos a bajo interés se mantienen, aunque matizados por los distintos Gobiernos autónomos.
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